La endoscopia digestiva alta utiliza un tubo flexible con cámara que pasa por la boca para revisar el tracto digestivo superior. Se realiza con medidas de seguridad y, habitualmente, sedación.
¿Cuándo puede indicarse?
- Reflujo persistente o síntomas que no responden a tratamiento.
- Dificultad para tragar, dolor al tragar o sensación de atoramiento.
- Dolor abdominal superior, náusea o vómito recurrente.
- Anemia, sangrado digestivo o pérdida de peso no explicada.
- Sospecha de úlcera, gastritis, hernia hiatal o esofagitis.
- Evaluación antes o después de cirugía bariátrica.
¿Qué puede hacerse durante el estudio?
Además de observar, se pueden tomar biopsias y realizar ciertas intervenciones según la indicación. Las muestras no significan automáticamente sospecha de cáncer; con frecuencia ayudan a identificar inflamación, infección o cambios microscópicos.
Preparación
Se requiere ayuno y revisar medicamentos, alergias, anticoagulantes, diabetes, embarazo y enfermedades previas. Las instrucciones exactas se entregan antes del procedimiento.
¿Qué ocurre después?
Tras la sedación necesitarás acompañante y no deberás conducir. Puede haber molestia leve de garganta o distensión transitoria. El reporte se explica y, si hubo biopsias, se programa la revisión de resultados.
Riesgos
Las complicaciones son poco frecuentes, pero pueden incluir reacción a sedación, sangrado, infección o perforación. El riesgo cambia según la salud del paciente y si se realiza una intervención.
Fuentes médicas para pacientes
El contenido se apoya en información para pacientes de instituciones médicas reconocidas y no sustituye una consulta.